'No se me olvidará el entusiasmo del primer día ni el orgulloso abrazo de mis padres'


D. Fernando Arráns Lara
Licenciado en Filología Clásica, ha impartido clases de Cultura y lenguas clásicas y Lengua Española.
Es uno de los profesores que cumplen veinticinco años en el Colegio en el curso 2013-3014, y por ese motivo nos brinda esta entrevista.

¿Por qué es profesor?
Supongo que, como muchos de los que nos dedicamos a la docencia, por influencia de un profesor. En mi caso, fue D. Luis Riesco Terrero, profesor de Latín durante mi época en el instituto del que me acuerdo cada vez que empiezo un nuevo curso. También hubo algo de “herencia”: mi madre era profesora.

Si no pudiera ser profesor, ¿a qué se dedicaría?
Siempre me ha gustado el deporte. Estuve tentado de estudiar INEF, pero en una familia tan numerosa como la mía era económicamente imposible estudiar fuera de Sevilla, y por entonces la facultad más cercana era la de Granada. Por eso ahora tengo envidia sana de mi hijo Pablo.

¿Qué recuerda de su primer día de clase?
¡Bufff! Muchas cosas: recuerdo que el primer alumno con el que me topé fue Curro del Castillo, un gigantón de quince años y de casi dos metros de alto. Me entró pánico de pensar que todos los alumnos fueran así; tampoco se me olvidará el entusiasmo con el que acudí aquel día a clase ni el orgulloso abrazo que mis padres me dieron antes de salir de casa.

Después de veinticinco años... ¿En qué cree que ha mejorado el Colegio? ¿Qué sigue igual?
Después de veinticinco años hemos ganado en solera indudablemente. Tenemos un claustro de profesores relativamente jóvenes con una dilatada experiencia. Respecto a la segunda, ¿alguien ha visto cambiar a Pedro de Lorenzo en estos años?

¿Cómo es la relación entre los profesores?
Entre mis mejores amigos están muchos de mis compañeros. Creo que eso lo dice todo.

¿Qué es lo que más le gusta del Colegio?
Difícil me lo pone, amigo Pedro: la relación con los compañeros; el trato con los alumnos, y el reconocimiento que éstos hacen de nuestra labor con el paso del tiempo; la confianza que el Colegio deposita en nosotros para que impartamos nuestras asignaturas… ¿Sigo?

¿Sabe cuántas promociones de alumnos han pasado por su aula?
En realidad debería decir “por mis aulas”, porque recuerdo haber estado en tres o cuatro en estos veinticinco años.

¿Cuál considera su mejor curso/año escolar?
Todas han tenido algo especial, desde la primera, en la que sólo tenía a una alumna, Gema Carrera Díaz, hasta la actual, con mis latinos Magallanes, Natalia, Francisco Javier, Gonzalo e Iván. Al ser grupos reducidos…

Cuéntenos alguna anécdota...
Hace pocas fechas me reuní con algunos antiguos alumnos para celebrar el cuadragésimo cumpleaños de unos de ellos. Ahora son empresarios, médicos y, algunos de ellos, compañeros. Parodiando a Pedro González-Barba le diré que “la edad nos delata”.

Muchas gracias por todo, Fernando
A usted, estimado Pedro.

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