'En el Colegio conocí a personas excepcionales que cambiaron mi forma de ver la vida'


María José García Cebrián
Antigua alumna

Obtuvo la nota más alta de España en la Selectividad de 2012 (+info)
Actualmente (junio 2016) estudia Medicina. Es un honor que nos conceda esta cariñosa entrevista.

En la Universidad de Lund (Suecia) hay un programa de Cirugía para estudiantes extranjeros. Se puede obtener el convenio Erasmus de la Universidad de Sevilla para el mismo, pero la Universidad de Lund debe aceptar al estudiante de manera independiente (con solicitud, CV, cartas de recomendación y motivación…). Sólo tienen 7 plazas y María José fue seleccionada.
Si la formación teórica -basada siempre en casos clínicos- es increíble, la práctica es aún mejor. Ha pasado en el hospital (en Lund y en Malmo) a diario más horas de las que podría imaginar, pero no hubiera cambiado ni un solo segundo, nos afirma. Operaciones espectaculares con las últimas técnicas, y otras mucho más comunes pero igualmente fascinantes para una estudiante de 4º como ella. En todas le han dejado participar como un miembro del equipo más. Ha tenido turnos en ambulancias y urgencias y, por si fuera poco, le han dado la oportunidad de participar en un proyecto de investigación de primer orden…
"Es una experiencia muy estimulante: seis meses aprovechados al máximo, así que si alguien que estudia Medicina lee esto y tiene ganas de salir, ya sabe", nos cuenta.

¿Durante cuántos años fuiste alumna del Colegio?
Me incorporé en 4º de ESO.

¿Qué representa para ti el Colegio en tu vida actual?
El Colegio ha ocupado una época de mi vida muy importante; se crece mucho personal y académicamente en esos años, así que conocer a la gente que lo forma, y aprender tanto allí, y en ese momento, ha influido mucho en mi formación. Lo mejor para mi día a día ahora, puede que sea el buen hábito de estudio y trabajo constante que se adquiere en el Colegio.

¿Qué fue lo que más te marcó del Colegio?
Las personas, allí he conocido a algunas excepcionales que han cambiado mi forma de ver la vida.

¿Qué profesor/a recuerdas especialmente?
A mí no se me olvidan ni las clases de Lola, ni la entrevista que me hizo la primera vez que fui al Colegio. Estaba muy nerviosa, y al final la hora que estuvimos juntas en su despacho se me pasó volando hablando de libros y viajes. También han sido fantásticas las clases de profesores como Fernando Sánchez y Manolo, o las de Cultura Clásica con Fernando Arráns, o José Antonio Cordero, que para mí ha sido muy especial. Además, a Carlos Harto le agradeceré siempre que me haya ayudado a conocerme mejor para elegir bien mi camino, y que apostara por mí para un programa de intercambio extraordinario.
Pero podría nombrar a todos los que me han dado clase y a muchísimos que no he tenido la suerte de tener como profesores (como Miguel Salvador, que siempre tiene una palabra cariñosa), son todos profesionales y personas sobresalientes.
El Colegio consigue que haya una relación maravillosa entre los alumnos y los profesores y eso enriquece mucho el ambiente.

¿Alguna anécdota en particular que sea difícil de olvidar?
Imposible elegir una. Pasamos muchas horas en el Colegio y hay muchos momentos muy graciosos. Los viajes de fin de curso, los ensayos con el coro… Hay otros también que en su momento no fueron nada divertidos, como mi primer suspenso por no poner el nombre en un examen, aunque ahora sonrío cada vez que lo hago.

¿Qué importancia han tenido los idiomas en tu carrera?
Son esenciales. Te permiten desarrollar tu carrera en el extranjero y poder conocer bien la cultura de otros lugares. Además, en Medicina, es muy bonito y tremendamente útil poder comunicarte con un paciente en su lengua materna. Tenía buena base de inglés y francés cuando entré en el Colegio, pero allí me preparé para los exámenes oficiales de ambos idiomas. Luego he seguido desarrollándolos, y ahora estoy trabajando el sueco, que es muy diferente pero me encanta y me gustaría hablarlo bien.

¿Participaste en algún programa de intercambio internacional del Colegio? ¿Qué te aportó?
Estuve unos tres meses en el Alabama School of Maths and Sciences, al sur de Estados Unidos.
Allí mejoré mi inglés de forma espectacular y aprendí mucha ciencia con un enfoque diferente, las clases eran geniales. Vivíamos en un internado –la palabra impone, pero se disfruta muchísimo– en el que teníamos mucha autonomía, así que maduré también en ese ámbito, ya que era la primera vez que estaba tan lejos de casa.
Aunque siempre me ha gustado mucho viajar gracias a mis padres, esta vez fue muy diferente al vivir con chicos de mi edad pero cuya mentalidad distaba mucho de aquella a la que yo estaba acostumbrada.

¿Por qué le recomendarías tu Colegio a los padres de un posible alumno?
La formación académica, en especial en idiomas y para Selectividad, es excelente. Además se reciben una serie de valores fundamentales como la disciplina y el trabajo; una formación muy completa en ciencias, humanidades, música,…; y una base muy amplia de cultura general.
Además, a causa de esa relación tan estrecha profesor-estudiante que mencionaba antes, la atención que recibimos está muy personalizada, y se agradece enormemente.

¿Qué consejo darías a los actuales alumnos del Colegio?
Yo sólo tengo 22 años para dar consejos, pero he aprendido que hay que abrir bien los ojos, escuchar, pensar. Y viajar. Y estudiar, también. Y que no se le olvide a nadie disfrutar lo bonita que es la vida.

¡Muchas gracias, María José!